jueves, 17 de febrero de 2022

Vislumbro en mis alucinaciones

Un ser que vaga entre la penumbra

Rozando con sus labios cada flor,

Cada hoja y criatura de este último reducto

De este remanso de vida que aún reverdece.

En mis alucinaciones este personaje 

Canta para darle voz a cada uno

Y cada uno realiza gestos para saludarle

Trinando, reptando, corriendo y creciendo

Hacia ese sol que brilla entre las hojas

Y se desdobla en las gotas de rocío.

Deseo conocerle y en cada intento mío,

Me es vedado hablarle y aproximarme

Para reconocer su fisionomía biológica,

Y hago silvidos de las aves en cautiverio

Que reconoce su tristeza e infortunio

Este mundo de artificial, me aleja.


lunes, 31 de enero de 2022

La concha de caracol.

Toma en sus manos la caracola,

calcárea maravilla, hogar abandonado,

escudo y camuflaje.

Una extraña emoción la embarga,

al escuchar las brisa del mar

grabada en su interior.

Desea imaginar que son criaturas,

seres fantásticos que cantan

y susurran desde el fondo del mar.

Y con ese murmullo de olas,

se sumerge en las profundidades

descubriendo tesoros y naufragios.

Recorrerá los arrecifes de coral,

nadará junto a peces de colores,

y hallará la perla para su collar.

Descubrir y soñar la inmensidad del mar

en una concha de caracol.



Truenos de fuego para mutilar y callar

las voces de protesta y condena.

Los líderes de la comunidad enfrentan

con valentía y coraje en el reino del miedo.

Desaparecen en el olvido colectivo,

venciendo de antemano las luchas justas.

En un eden generoso llamado Colombia.,

las fuerzas oscuras ordenan y gobiernan.



sábado, 29 de enero de 2022

El viento trae murmullos, lamentos y suspiros,

de vidas pasadas, tantos recuerdos y añoranzas.

Así desprendido de todo, con su llanto seco,

recorre las calles dejando atrás el puerto.

Reconstruirá su vida en tierras lejanas,

encontrará consuelo en otros brazos.

El lejano forastero ha escuchado un violín,

un bandoneón, un piano y el tango se apoderó de él.

Milonga, vieja milonga.

Los pasos marcados en el parquet,

los años de gloria de la tradicional milonga,

que siempre acogía como madre de la noche

a todos sus hijos de la bohemia,

esos que entregados al abrazo

encontraban consuelo a sus pesares,

o compinches de momentos felices

en los otros milongueros que allí,

en ese lugar de paredes viejas enmohecidas

se dieron cita y trazaron en el suelo

sus amores y desencantos, su historia y su vida.

Gruñen y muestran sus dientes como bestias

amenazantes , crueles y despiadadas,

a punto de romper el delicado equilibrio.

La maldad encarnada, desprovista de emoción

desgarra una vez más la preciada vida,

arrojando desdicha y tristeza,

sepultando bajo pesados escombros de dolor

a hermanos que se enfrentan ciegamente.

Las heridas del pasado vuelven a sangrar,

en un ciclo perverso de enajenación.


viernes, 28 de enero de 2022

Sueño del olvido

No se si fue un sueño o un recuerdo,

o haber vivido a través de alguien,

de alguien que visitó la ciudad sin memoria.

Los laberintos de la mente son intrincados,

confusos y sus caminos llevan a oscuros,

impenetrables socavones y precipicios.

Las ventanillas poseen lajas finas de mármol,

como los templos medievales,

con una luz tenue y fantasmal.

De pronto una gran escalinata,

sube y desciende proyectándose

al infinito, al pozo de la nada y del todo.

¿Podré salir de este laberinto?,

salir al espacio sin muros,

sin rejas, ni penumbras.

No se si al despertar, 

recordaré esta dimensión,

de túneles sin salida.